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La sialorrea o hipersalivación es un fenómeno que puede presentarse por diversas razones y que puede resultar incómodo o preocupante para quienes lo experimentan. 

Desde condiciones médicas hasta efectos secundarios de ciertos medicamentos, las causas de este exceso de saliva son variadas y pueden afectar a la calidad de vida. En este artículo, exploraremos en profundidad las posibles causas de la hipersalivación, así como los tratamientos más efectivos disponibles para abordar esta condición y brindar alivio a quienes la padecen.

¿Qué es la sialorrea? 

La sialorrea, también conocida como hipersalivación, es un término médico que describe la producción excesiva de saliva en la boca. Esta condición puede manifestarse como un aumento anormal en la cantidad de saliva que se acumula en la cavidad oral, lo que puede resultar incómodo o problemático para quien la experimenta. 

La sialorrea puede estar relacionada con diversos factores, como condiciones médicas subyacentes, efectos secundarios de medicamentos, trastornos neurológicos o incluso una respuesta natural del cuerpo ante ciertos estímulos. Dependiendo de su causa, la hipersalivación puede ser un síntoma temporal o crónico que requiera atención médica para su tratamiento y manejo adecuado.

Tipos de sialorrea

La sialorrea o hipersalivación puede clasificarse en diferentes tipos según su origen o causa. Estos son algunos de los tipos más comunes:

  • Fisiológica: esta forma de hipersalivación es normal y puede ocurrir en situaciones cotidianas, como durante la alimentación o en respuesta a ciertos alimentos ácidos.
  • Patológica: se refiere a la hipersalivación asociada con condiciones médicas subyacentes, como enfermedades neurológicas (como el párkinson), infecciones, trastornos gastrointestinales, reacciones alérgicas, entre otros.
  • Farmacológica: algunos medicamentos pueden causar aumento en la producción de saliva como efecto secundario, lo que lleva a la hipersalivación.
  • Iatrogénica: esta forma es inducida por tratamientos médicos, como la radioterapia dirigida a la cabeza y el cuello.

La clasificación ayuda a identificar la causa subyacente de la sialorrea, lo que puede ser crucial para determinar el enfoque de tratamiento más efectivo. Cada tipo puede requerir estrategias específicas para su tratamiento y control.

¿Qué causa la sialorrea? 

La sialorrea, o hipersalivación, puede tener diversas causas que abarcan desde condiciones fisiológicas normales hasta trastornos médicos subyacentes. Algunos de los factores que pueden desencadenarla incluyen:

  • Estímulos fisiológicos: durante la alimentación, la presencia de alimentos ácidos o la anticipación a la comida pueden desencadenar una producción temporalmente elevada de saliva.
  • Problemas dentales o bucales: infecciones dentales, problemas en las glándulas salivales o irritación en la cavidad bucal pueden causar hipersalivación.
  • Enfermedades neurológicas: condiciones como el párkinson, accidentes cerebrovasculares, esclerosis múltiple o parálisis cerebral pueden afectar el control de los músculos de la boca y la garganta, causando aumento de la salivación.
  • Reacciones alérgicas: respuestas alérgicas a alimentos, medicamentos u otras sustancias pueden desencadenar sialorrea.
  • Efectos secundarios de medicamentos: algunos fármacos, como ciertos antipsicóticos, anticonvulsivos o medicamentos para tratar la enfermedad de Alzheimer, pueden causar hipersalivación como efecto secundario.
  • Problemas gastrointestinales: reflujo ácido, náuseas, indigestión u otros trastornos gastrointestinales pueden estimular la producción excesiva de saliva.

Es importante identificar la causa subyacente de la hipersalivación para determinar el tratamiento adecuado. 

¿Cuáles son los síntomas de la sialorrea? 

Babeo continuo: la acumulación excesiva de saliva en la boca puede llevar al babeo continuo, lo que puede resultar incómodo y a menudo genera preocupación por la apariencia.

  • Halitosis (mal aliento): cuando la saliva se acumula en exceso y no se traga o elimina adecuadamente, puede contribuir al mal aliento. Esto sucede cuando la saliva atrapada en la boca se descompone y produce olores desagradables.
  • Sequedad y descamación en los labios: aunque pueda parecer contradictorio, el exceso de saliva constante puede provocar una sensación de humedad en los labios, pero también puede causar sequedad y descamación debido al contacto continuo con la piel.
  • Fatiga muscular en la mandíbula: la necesidad constante de tragar saliva adicional puede causar fatiga en los músculos de la mandíbula, especialmente si esto se convierte en un hábito prolongado.
  • Dermatitis en la zona del mentón: la constante humedad y el contacto con la saliva pueden irritar la piel alrededor del mentón y la mandíbula, provocando enrojecimiento, irritación e incluso dermatitis en casos más severos.
  • Alteraciones en el sentido del gusto: el exceso de saliva puede alterar la percepción del gusto debido a la dilución de los sabores en la boca. Esta sensación puede variar desde una disminución general del sentido del gusto hasta la percepción de sabores anormales.
  • Tos y náuseas: en los casos en los que la saliva no se traga adecuadamente y se acumula en la garganta, puede provocar tos, ya que la persona puede sentir la necesidad de aclarar constantemente la garganta. Además, esa acumulación puede generar náuseas, especialmente si la saliva no se expulsa o traga con facilidad.

Tratamientos para la sialorrea

Fisioterapia y entrenamiento oral 

Los especialistas en rehabilitación y terapia del habla pueden trabajar con el paciente para fortalecer los músculos orales y mejorar la coordinación. Los ejercicios específicos, como la masticación, la deglución y los movimientos lingüísticos, pueden ayudar a controlar la producción excesiva de saliva. Además, técnicas como la terapia miofuncional oral pueden ser efectivas para entrenar los músculos orofaciales y mejorar la capacidad de controlar la saliva.

Tratamiento farmacológico 

Los medicamentos anticolinérgicos, como la atropina o la escopolamina, pueden ser recetados para reducir la producción de saliva al bloquear los receptores muscarínicos en las glándulas salivales. Sin embargo, estos medicamentos pueden tener efectos secundarios y deben ser utilizados con precaución.

Inyecciones de toxina botulínica 

La aplicación de toxina botulínica, conocida comercialmente como Botox, puede ser una opción para tratar la sialorrea. Se inyecta en las glándulas salivales para inhibir temporalmente la liberación de neurotransmisores, lo que reduce la producción de saliva durante un período de tiempo determinado, generalmente alrededor de varios meses.

Cirugía de la hipersalivación

En situaciones severas y cuando otros tratamientos han resultado ineficaces, se puede considerar la cirugía para tratar la sialorrea. Esto puede incluir la extirpación parcial o la modificación de las glándulas salivales, o incluso procedimientos para ligar o bloquear los conductos salivales con el fin de reducir la cantidad de saliva producida.

 

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