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Patologías

Recidiva: ¿qué significa cuándo hablamos de ortodoncia?

Cuando hablamos de la recidiva en ortodoncia hablamos de la tendencia de los dientes a volver a su posición original o a desviarse después de haber finalizado un tratamiento de ortodoncia. 

Este proceso puede generar preocupación tanto en pacientes como en ortodoncistas, ya que puede comprometer los resultados obtenidos con tanto esfuerzo. 

Explorar las causas, los factores de riesgo y las estrategias para prevenir o manejar la recidiva es esencial para garantizar la estabilidad a largo plazo de los resultados del tratamiento. 

En este artículo, hablaremos de la recidiva en ortodoncia y las medidas que se pueden tomar para abordar este desafío con eficacia.

¿Qué es una recidiva en ortodoncia?

La recidiva en ortodoncia se refiere al movimiento de los dientes hacia su posición original, anterior al tratamiento de ortodoncia. 

Es esencialmente un retroceso en el progreso logrado durante el tratamiento, donde los dientes tienden a volver a su ubicación inicial, lo que puede ser motivo de frustración para los pacientes que han pasado por el proceso de ortodoncia. 

Este fenómeno implica que los resultados alcanzados con el tratamiento pueden perderse con el tiempo, lo que subraya la importancia de comprender y abordar adecuadamente la recidiva en el campo de la ortodoncia.

Causas de la recidiva

La recidiva en ortodoncia puede atribuirse a una serie de factores que influyen en el movimiento de los dientes hacia su posición original. Entre las causas más comunes se encuentran:

  • Falta de uso de retenedores: después de finalizar un tratamiento de ortodoncia, se utilizan retenedores para mantener los dientes en su nueva posición. Sin embargo, si el paciente no utiliza los retenedores de manera regular según las indicaciones del ortodoncista, los dientes pueden empezar a desplazarse de nuevo.
  • Cambios en la estructura ósea: con el tiempo, los huesos que sostienen los dientes pueden experimentar cambios. Esto puede deberse a factores como el crecimiento facial, la pérdida de densidad ósea debido al envejecimiento o incluso a ciertas condiciones médicas.
  • Hábitos orales nocivos: algunos hábitos como chuparse el dedo, morderse las uñas o masticar objetos duros pueden ejercer presión sobre los dientes y desencadenar su movimiento hacia su posición original.
  • Factores genéticos: la predisposición genética de una persona puede influir en la estabilidad de los resultados. Algunas personas pueden tener una mayor tendencia a experimentar recidiva debido a la herencia de características dentales específicas.
  • Falta de seguimiento: un seguimiento insuficiente por parte del paciente con su ortodoncista, incluyendo la falta de citas de control o ajustes necesarios, puede contribuir a la recidiva al no poder abordar los cambios o problemas a tiempo.
  • Traumatismos dentales: lesiones o traumatismos en los dientes pueden alterar su posición y provocar recidiva, especialmente si no se tratan adecuadamente.
  • Retención inadecuada de los resultados: la falta de estabilidad en los resultados del tratamiento puede estar relacionada con un enfoque inadecuado en la fase de retención después de retirar la ortodoncia

Factores de riesgo de la recidiva

La recidiva en ortodoncia puede estar asociada a diversos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que los dientes regresen a su posición original después del tratamiento. Algunos de estos factores incluyen:

  • No utilizar los retenedores correctamente: el no usar los retenedores de manera adecuada, ya sea no utilizarlos en absoluto o no seguir las instrucciones proporcionadas por el ortodoncista en cuanto a su uso y cuidado, es uno de los principales factores de riesgo de recidiva.
  • No asistir a citas de seguimiento: la falta de asistencia a las citas de seguimiento con el ortodoncista puede impedir la supervisión adecuada del progreso del tratamiento y la detección temprana de cualquier signo de recidiva, lo que aumenta el riesgo de que esta ocurra.
  • Traumatismos dentales: lesiones o traumatismos en los dientes pueden alterar su posición y provocar recidiva, especialmente si no se tratan adecuadamente.
  • Condiciones médicas subyacentes: algunas condiciones médicas, como trastornos de la articulación temporomandibular (ATM) o enfermedades periodontales, pueden afectar la estabilidad de los resultados y aumentar el riesgo de recidiva.
  • Fallo en la fase de retención: la falta de estabilidad en los resultados del tratamiento puede estar relacionada con una retención inadecuada después de retirar la ortodoncia, lo que aumenta el riesgo de recidiva.

Reconocer estos factores de riesgo es fundamental para prevenir la recidiva y mantener resultados estables a largo plazo. Los pacientes deben seguir las recomendaciones de su ortodoncista y adoptar hábitos saludables para minimizar el riesgo de que los dientes vuelvan a su posición original después del tratamiento.

¿Cómo se trata la recidiva?

El tratamiento de la recidiva en ortodoncia depende de varios factores, incluida la magnitud del movimiento dental no deseado y las necesidades específicas del paciente. Algunas de las estrategias comunes utilizadas para abordar la recidiva incluyen:

Volver a usar los retenedores

En muchos casos, el tratamiento de la recidiva implica volver a usar retenedores ortodónticos para ayudar a mantener los dientes en su nueva posición. Los retenedores pueden ser fijos (cementados en su lugar) o removibles, y su uso continuo según las indicaciones del ortodoncista es esencial para prevenir una mayor recidiva.

Volver a empezar un tratamiento de ortodoncia

En casos de recidiva significativa, puede ser necesario realizar un nuevo tratamiento ortodóntico para corregir los cambios no deseados en la posición de los dientes. Esto puede implicar el uso de aparatos ortodónticos tradicionales, como brackets y alambres, o enfoques más avanzados, como alineadores transparentes.

Cirugía ortognática

En situaciones en las que la recidiva está asociada con problemas de posición ósea subyacentes, como una mandíbula desalineada, pueden ser necesarios procedimientos quirúrgicos ortognáticos para corregir la estructura ósea y mejorar la estabilidad de los resultados ortodónticos.

Terapia de retención a largo plazo

Después de corregir la recidiva, es crucial seguir un plan de retención a largo plazo para mantener los resultados. Esto puede implicar el uso continuo de retenedores durante períodos prolongados y citas de seguimiento regulares con el ortodoncista para monitorear la estabilidad de la corrección.

Modificación de hábitos orales nocivos

Si la recidiva está relacionada con hábitos orales nocivos, como chuparse el dedo o apretar los dientes, es importante abordar y modificar estos comportamientos para prevenir una mayor recidiva.

Control de enfermedades periodontales u otras afecciones

Si la recidiva está asociada con enfermedades periodontales u otras afecciones médicas subyacentes, es fundamental tratar estas condiciones para mejorar la salud bucal general y prevenir la recidiva futura.

La fase de retención, crucial para evitar recidiva

La fase de retención es un componente crucial en cualquier tratamiento de ortodoncia, ya que su objetivo principal es prevenir la recidiva y mantener los resultados alcanzados durante el tratamiento activo. Esta etapa, que sigue inmediatamente después de finalizar el tratamiento de ortodoncia, implica el uso de dispositivos llamados retenedores.

Durante la fase de retención, es fundamental seguir las indicaciones del ortodoncista en cuanto al uso y cuidado de los retenedores. Por lo general, se recomienda utilizar los retenedores de manera constante durante un período inicial, seguido de un uso nocturno a largo plazo para mantener la estabilidad de los resultados ortodónticos. La duración exacta del empleo de los retenedores puede variar según las necesidades individuales del paciente, pero generalmente se extiende durante varios meses o incluso años.

La fase de retención no solo ayuda a evitar la recidiva, sino que también permite que los tejidos periodontales se adapten gradualmente a la nueva posición de los dientes. Durante este período, los ligamentos periodontales y el hueso alveolar se remodelan para brindar soporte a los dientes en su posición corregida, lo que mejora la estabilidad a largo plazo del tratamiento ortodóntico.

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