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Patologías

Mucocele: ¿qué es y cuáles son sus causas?

En el mundo de las patologías orales, el mucocele emerge como un fenómeno común pero a menudo desconcertante. Este pequeño bulto, aparentemente inofensivo, puede generar preocupación y confusión en quienes lo experimentan por primera vez. 

¿Qué es exactamente el mucocele y por qué se forma en la cavidad oral? Explorar las causas y características de esta lesión benigna es fundamental para comprender su naturaleza, sus implicaciones y cómo abordarla de manera adecuada. 

Si quieres saber más sobre el mucocele y sus causas: ¡sigue leyendo!

¿Qué es el mucocele? 

El mucocele es una lesión común en la cavidad oral que se forma a partir de una acumulación de saliva atrapada debajo del revestimiento de la boca. Se manifiesta como un pequeño bulto o protuberancia, generalmente transparente o de color azul claro, que se encuentra en el interior de los labios, en las mejillas o en la base de la lengua.

Esta afección se desarrolla cuando las glándulas salivales menores se obstruyen o dañan, lo que impide que la saliva fluya normalmente hacia la boca. Como resultado, la saliva se acumula y forma una pequeña protuberancia llena de líquido en el tejido blando de la cavidad oral.

Los mucoceles suelen ser indoloros, aunque pueden provocar molestias si se irritan o se muerden accidentalmente. Además, tienden a ser blandos al tacto y pueden cambiar de tamaño, a veces aumentando de manera temporal y, en algunos casos, desapareciendo espontáneamente.

Es importante tener en cuenta que, aunque el mucocele generalmente no representa un riesgo para la salud, es crucial diferenciarlo de otras lesiones orales más serias. Por esta razón, si notas cualquier bulto persistente o preocupante en la cavidad oral, es recomendable buscar la evaluación de un profesional de la salud, como un dentista o un médico, para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.

¿Qué causa el mucocele? 

El mucocele suele ser el resultado de la obstrucción o daño en las glándulas salivales menores, lo que interrumpe el flujo normal de la saliva hacia la boca. Este bloqueo puede ocurrir por varias razones:

Lesiones o trauma 

Los golpes, mordeduras repetidas en el interior de la boca o cualquier tipo de lesión en las glándulas salivales menores pueden causar la obstrucción de los conductos salivales, lo que conduce a la acumulación de saliva y, por ende, a la formación del mucocele.

Masticación excesiva 

Algunos hábitos, como morderse los labios, las mejillas o los objetos duros de forma repetida, pueden irritar o dañar las glándulas salivales, provocando la obstrucción de los conductos y la aparición del mucocele.

Cambios hormonales 

En algunos casos, los cambios hormonales, como los que ocurren durante el embarazo, la pubertad o ciertas condiciones médicas, pueden influir en la producción de saliva y, en consecuencia, aumentar el riesgo de obstrucción en las glándulas salivales.

Factores desconocidos 

En ocasiones, la causa exacta del mucocele puede ser difícil de determinar. Aunque suele estar relacionado con la obstrucción de las glándulas salivales, en algunos casos no es posible identificar una causa específica.

Es importante mencionar que el mucocele es más común en niños y adolescentes, pero puede ocurrir a cualquier edad. Aunque generalmente es benigno, si un mucocele persiste, aumenta de tamaño o causa molestias significativas, es recomendable buscar la evaluación de un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.

¿Cuáles son los síntomas del mucocele?

Los síntomas del mucocele suelen ser bastante distintivos y relativamente simples de identificar. Estos son algunos de los síntomas más comunes:

Protuberancia o bulto 

El síntoma más evidente del mucocele es la presencia de una protuberancia o bulto en la cavidad oral. Por lo general, esta lesión es pequeña, redondeada y de color transparente o azul claro. Puede ubicarse en los labios, mejillas, base de la lengua o en otras áreas de la boca.

Textura y sensación 

El mucocele generalmente es suave al tacto y puede variar en tamaño, a veces aumentando y disminuyendo en tamaño de forma temporal.

Indoloro o leve molestia 

Por lo general, el mucocele no causa dolor significativo. Sin embargo, si se irrita o se muerde accidentalmente, puede provocar molestias leves o sensibilidad en la zona afectada.

Cambios en el tamaño

Aunque tiende a ser estable, en algunos casos, el mucocele puede cambiar de tamaño, aumentando temporalmente debido a la acumulación de saliva y disminuyendo en otros momentos.

¿Cómo se trata el mucocele? 

El tratamiento del mucocele depende de varios factores, como el tamaño, la ubicación y la incomodidad que cause. Aquí hay algunas opciones comunes de tratamiento:

Observación 

En muchos casos, especialmente si el mucocele es pequeño, no causa molestias y no representa un riesgo para la salud, el enfoque inicial puede ser simplemente observar su evolución. En ocasiones, los mucoceles pequeños desaparecen por sí solos sin necesidad de tratamiento.

Cirugía 

Si el mucocele es grande, persistente, doloroso o causa molestias significativas, el odontólogo o cirujano oral puede optar por extirparlo quirúrgicamente. Este procedimiento, conocido como marsupialización, implica abrir el mucocele para drenar su contenido y suturar las paredes del saco remanente para evitar que se vuelva a llenar de saliva.

Crioterapia o cauterización

En algunos casos, se pueden utilizar métodos como el láser o la cauterización para eliminar el mucocele. Estos procedimientos se centran en destruir el tejido afectado para evitar que el mucocele vuelva a formarse.

Tratamientos caseros

Algunas personas intentan remedios caseros, como enjuagues con agua salada, para aliviar la molestia asociada con el mucocele. Sin embargo, estos métodos no suelen eliminar el mucocele, sino que pueden ofrecer alivio temporal.

Es fundamental acudir a la clínica dental para determinar el mejor enfoque de tratamiento según las características individuales del mucocele. Intentar tratarlo en casa sin supervisión médica puede llevar a complicaciones o a que el mucocele persista.

¿El mucocele es grave? 

En la mayoría de los casos, no es una afección grave. Por lo general, es una lesión benigna que no representa un riesgo significativo para la salud. Es una acumulación de saliva atrapada debajo del revestimiento de la boca y suele ser indolora, a menos que se irrite o se muerda accidentalmente.

Sin embargo, aunque no es grave en términos generales, es esencial prestar atención a cualquier cambio en el mucocele. A veces, puede crecer y causar molestias, dificultad para hablar, comer o masticar, o incluso puede infectarse. En estos casos, buscar atención médica es importante para evaluar y tratar adecuadamente la lesión.

Aunque rara vez hay complicaciones graves asociadas con el mucocele, es fundamental diferenciar esta afección de otras lesiones bucales más serias. Si notas cualquier bulto persistente en la cavidad oral o tienes preocupaciones sobre tu salud bucal, es recomendable buscar la evaluación de un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.

¿Cómo prevenir la aparición del mucocele?

La prevención del mucocele puede centrarse en reducir los factores de riesgo que podrían desencadenar su aparición. Aunque no hay una estrategia específica para prevenirlo por completo, hay algunas medidas que podrían ayudar a reducir el riesgo de desarrollar un mucocele:

  • Evitar morderse los labios o las mejillas: la masticación excesiva de la mucosa bucal puede irritar o dañar las glándulas salivales, aumentando el riesgo de obstrucción y la formación del mucocele. Fomentar hábitos saludables para evitar morderse los labios o las mejillas puede ayudar a prevenir lesiones en la cavidad oral.
  • Cuidado al comer: al comer alimentos duros o crujientes, es importante hacerlo con precaución para evitar lesiones en la boca que podrían desencadenar la aparición de un mucocele. Además, evitar morder objetos duros puede reducir el riesgo de trauma en las glándulas salivales.
  • Mantener una buena higiene bucal: el cuidado dental adecuado, como cepillarse los dientes regularmente, usar hilo dental y enjuague bucal, puede ayudar a mantener la salud oral en general, reduciendo el riesgo de irritación o lesiones en la cavidad oral.
  • Atención durante actividades deportivas: si tu hijo/a practica deportes de contacto, considera el uso de protectores bucales para proteger los dientes y la boca. Estos dispositivos pueden reducir el riesgo de lesiones que podrían provocar la formación de un mucocele.
  • Buscar atención temprana: si notas alguna lesión en la cavidad oral que persiste o te causa molestias, busca la evaluación de un profesional de la salud. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden ayudar a evitar complicaciones y abordar cualquier problema oral antes de que se agrave.

 

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