Una buena higiene oral es el primer paso para evitar las enfermedades bucodentales más comunes. Si a una higiene oral correcta le añadimos revisiones odontológicas periódicas y  limpiezas profesionales dentales, tendremos la fórmula perfecta para evitar en gran medida diferentes problemas y enfermedades de la cavidad oral, como la caries, gingivitis, enfermedad periodontal, halitosis (mal aliento) y formación de placa bacteriana y sarro.

Como os hemos adelantado, el primer hábito que tenemos que adquirir, hacer nuestro y mejorar para una higiene bucodental correcta será realizar un cepillado adecuado con un cepillo dental adaptado a nuestras necesidades.

El cepillado ha de realizarse después de cada comida. Como pasa con otro tipo de hábitos, como la hidratación de la piel, el más importante de los cepillados que realizamos a lo largo del día es el de antes de irse a dormir. Si durante las horas de sueño, se quedan restos de alimentos, azúcares e hidratos de carbono en los dientes, es mucho más rápida y fácil la proliferación de bacterias, que provocan problemas dentales, por eso es tan importante este momento del día para hacer un buen cepillado.

Es igual de recomendable cepillar los dientes con un cepillo eléctrico, para el que habría que tener en cuenta el modelo y la forma de cabezal, como hacerlo con uno manual, la clave es hacerlo bien. Si el cepillado se realiza con un cepillo manual, ha de realizarse durante un tiempo de entre 3 y 5 minutos, realizando un movimiento desde la encía al borde del diente, con la cabeza del cepillo inclinada unos 45 grados, ejerciendo una ligera presión, la suficiente para arrastrar los restos de comida y placa, pero no demasiada, para no provocar lesiones en encía y dientes. Si tenemos la encía inflamada, el cepillado puede hacer que nos sangre un poco e incluso resultar doloroso, y como con un cepillado normal habitual esto no debería producirse, puede que exista algún problema de gingivitis o enfermedad periodontal, así que lo mejor es consultar con tu odontólogo.

La boca está compuesta más allá de la cara externa de los dientes, y a veces se nos olvidan. Os recordamos que han de limpiarse con el cepillo, la cara externa de los dientes, la interna y la zona con la que mastican y trituran los alimentos, sin olvidar la lengua, las mejillas y el paladar. Además, es muy recomendable cambiar el cepillo cada tres meses más o menos, y, salvo consejo del odontólogo o higienista, utilizar un cepillo de dureza media.

Para finalizar, os recordamos que existen diferentes técnicas de cepillado, y diferentes tipos de cepillos, por lo que será el equipo de la clínica dental CRISTINA VIYUELA + CO, donde te indiquen cuál será el que tienes que utilizar según tu caso y situación.

Escrito por  Julia López, higienista dental del equipo de Clinica Dental CRISTINA VIYUELA + CO